¿Sabías que entre el 8% y 12% de la población no está preparada para apreciar la visión de imágenes en 3D? De hecho, si lo hace es de una manera inapreciable con independencia de la calidad de la película, de las gafas utilizadas o del dispositivo que emite las imágenes.

Es más, un porcentaje de la población (entre un 20 y un 30%) puede llegar a sentir molestias al ver en 3D: desde pequeñas molestias hasta una sensación de incomodidad que le hace pensar en abandonar.

Si ves que un niño/a no muestra signos de sorpresa o entusiasmo ante los efectos del 3D, no mueve los brazos o no intenta tocar lo que ‘sale’ de la pantalla, es que posiblemente tenga un déficit binocular.

La visión binocular y la visión en 3D

La visión binocular es la visión conjunta y coordinada de los ojos por la que las imágenes llegan al cerebro y se combinan generando una imagen tridimensional. No obstante, basta que uno de los dos ojos no funcione correctamente, o lo haga con una agudeza visual diferente, por una graduación errónea, para impedir esta fusión, y desaparezca la percepción 3D o estereoscópica.

La visión binocular es esencial para controlar las distancias (por ejemplo, en un adelantamiento conduciendo), ir en bicicleta o evitar obstáculos, y sobre todo para la lectura.

Sin embargo, hay casos en los que los ojos no trabajan conjuntamente y las imágenes no se fusionan. Se trata de una anomalía más común de lo que parece. Lo curioso es que algunas personas no saben que tienen esta disfunción visual porque, obviamente, nunca han visto de otra manera. Sería algo parecido a ser daltónico y no saberlo.

Más de la mitad de las personas que tienen estas deficiencias (5,8 millones en España) se encuentran en la franja de edad de entre 18 y 38 años, según datos de la Asociación Americana de Optometría.

Así pues, las películas 3D nos pueden servir para detectar este tipo de problemas. Otros signos que sirven para alertar de una alteración binocular en los/as niños/as es un bajo rendimiento escolar, dificultad en calcular distancias, cansancio al fijar la vista, dolor en los lados de los ojos, salirle de los espacios fijados al colorear, distancia de lectura muy corta, déficit de comprensión lectora y de concentración, o cerrar un ojo al fijar la vista.

Las maravillas de la visión estereoscópica

Susan Barry y Nansy García durante el Congreso Internacional de Optometría Comportamental. Septiembre, 2014

La Doctora Susan Barry, neurocientífica y autora del libro El mundo en estéreo, a la cual he tenido el placer de conocer hace muchos años, y también de coincidir con ella en varios eventos, nos explica en este capítulo de Redes de Eduard Punset, las maravillas de la visión estereoscópica.

Así pues, si aún no has disfrutado de una película 3D o no has intentado tocar al actor, si tu hijo/a o hermano/a pequeño/a no ha intentado abrazar a los personajes entre sus brazos al ver por primera vez una película tridimensional, te recomendamos acudir a tu optometrista.

Se debe valorar, según el problema base existente y el grado de afectación, qué tipo de medidas deben tomarse para tratar de resolver o mejorar el problema de una mala visión en 3D. En Visualia tenemos las herramientas necesarias para diagnosticar y tratar estos tipos de problemas visuales.

Numerosos estudios demuestran que la plasticidad cerebral la tenemos durante toda nuestra vida; por lo tanto, tenemos la oportunidad de aprender en cualquier momento, tengas la edad que tengas.

Con un programa de terapia visual adecuado, podemos aprender a ver con los dos ojos a la vez, tener una buena visión binocular y, en general, a tener un mejor rendimiento visual, tengas 3 ó 99 años.