Como resumen de mi experiencia con la técnica de optometría comportamental usada con J. puedo decir que la mejora ha sido tan importantes (dadas las dificultades que tenía previamente para aprender) que, si tras haber aprendido a leer muy bien técnicamente, con gran comprensión de lo leído, hubiéramos seguido sólo con el aprendizaje escolar normal, a estas alturas, probablemente el retraso escolar, tal como iba al principio, sería muy importante (tuvo que repetir segundo de primaria, pues no había aprendido prácticamente nada de lo estudiado en ese primer ciclo).

La dificultad mayor se ha presentado en la mejora en matemáticas (el aprendizaje más difícil, pues la dificultad visual en su caso y supongo que en la mayoría de los niños con éstas o similares dificultades, le lleva a gran distorsión de la configuración espacial), habiendo conseguido entender los números y aprender a usarlos casi correctamente, como las letras.

Se mantiene a día de hoy (enero 2009) en terapia semanal, ahora con una sesión, pues todavía hay posibilidades de mejora por lo que, como sus padres tenemos claro que lo mejor que podemos proporcionarle como valor para su futuro es la educación, ésta no le va a faltar por falta de oportunidades de aprendizaje.

Esto es en resumen lo que han vivido unos padres que no desean que otros padres inicien la búsqueda desesperada de información y petición de ayuda para poder saber qué les pasa a sus hijos, por qué no pueden aprender a leer y por qué no se pueden sentar en el pupitre al inicio de su etapa escolar: que piensen que pueden estar ante un problema visual solucionable: por si les puede servir de alguna ayuda.

Testimonio de paciente de Terapia Visual en Asturias: J. 12 años