Cuántas veces hemos escuchado a madres y padres (o incluso, a nosotros mismos) quejarse de que sus hijos no quieren sentarse a estudiar, de que están todo el día jugando, que les cuesta horrores que por las tardes hagan sus deberes, o de que se centren en cosas “serias”, como la lectoescritura o el cálculo mental.

¿No será que los padres y educadores muchas veces vamos contracorriente y olvidamos que existen razones de peso para que el juego sea el motor de todo aprendizaje?

El hombre es un «Homo sapiens» y un «Homo ludens», es decir un humano que aprende y que juega. Jugar pertenece probablemente a las prácticas culturales más antiguas de la humanidad. Compartimos el instinto de jugar con muchos otros mamíferos. La evolución ha engendrado este comportamiento, por lo que el impulso del juego está muy arraigado en los humanos. No hace falta animar, motivar ni ordenar jugar a los niños, a ellos les sale de manera natural, en todas partes y en cualquier momento.

Los beneficios y las razones para aprender jugando

El juego engancha

La principal razón es que, si invitas a alguien a jugar, muy probablemente acepte de buena gana, cosa muy distinta a si le dices “vamos a estudiar” o ”vamos a trabajar”.

Son niños, lo que quieren es jugar y divertirse, por lo que en lugar de imponerles que lean, estudien o hagan tareas que no les gustan, debemos utilizar los juegos y adaptarlos al aprendizaje. Se aprende realmente de lo que a uno le motiva y los niños, donde encuentran su entorno natural y motivador es en el juego.

Ningún niño juega con la intención de aprender algo útil, pero de manera más o menos consciente, aprenden jugando. Ellos juegan apasionadamente porque les divierte.

Pensamos que el juego es sólo cosa de niños, pero se puede jugar a cualquier edad y siempre será más motivante/divertido/placentero si ese aprendizaje se realiza a través del juego. Todo aprendizaje que adquirimos jugando queda fijado en la memoria de manera significativa.

Diversos estudios de neurobiología afirman que para que se de aprendizaje tiene que existir motivación. Sin este elemento la persona sólo puede conseguir aprendizajes repetitivos que se olvidan rápidamente, pero en ningún caso podrá realizar aprendizajes significativos y duraderos.

Con el juego este aprendizaje no sólo se limitará a la adquisición de unos objetivos sino a generar el deseo de seguir aprendiendo porque, aprender jugando, engancha.

Enseña a pensar

Las funciones ejecutivas son habilidades cerebrales esenciales para nuestra vida cotidiana, que nos permiten tomar decisiones apropiadas y adoptar comportamientos adaptados a las situaciones. Cada una de nuestras habilidades ejecutivas puede ser, por tanto, trabajada y fortalecida a través del juego.

El juego, si está bien orientado, puede actuar como gran una herramienta de aprendizaje.

Los niños están cansados de aprender a través de libros o materiales teóricos. Por ello, es muy importante utilizar el juego como metodología de aprendizaje, ya que es la mejor manera en la que conseguiremos captar y mantener su atención y que aprendan mientras se divierten.

A través del juego se trabajan áreas cómo: la atención sostenida, la memoria a corto o largo plazo, la imaginación, el pensamiento lógico, la planificación y, sobre todo, la creatividad.

Permite equivocarse

El juego les da la oportunidad de repetir una acción determinada todas las veces necesarias para perfeccionarla sin que nadie les penalice el error más allá de empezar una nueva partida, o simplemente empezar de nuevo.

Así mismo, permite que, tanto los niños con dificultades en el aprendizaje como los que no las tienen puedan aprender divirtiéndose y que puedan aprender de sus errores, para perfeccionarlos y adquirir habilidades que les haga superarse y conseguir sus propósitos.

A su vez, fomentará la confianza en sí mismos y disminuirá el miedo que muchos niños tienen a fallar o perder. Todo ello irá enfocado a una mejora de su autoestima.

Aprendizaje significativo

Muchas veces se nos olvida lo más importante: los niños/as están cansados de memorizar, interiorizar y estudiar.

Todo aquello que se aprende a través del juego queda en nuestra memoria para siempre. Es lo que llamamos aprendizaje significativo.

Los aprendizajes de este tipo son todo lo contrario a los aprendizajes memorísticos, que implican repetición, suelen ser aburridos y además se olvidan con facilidad.

Todo aquello que aprendemos a través de nuestra propia experiencia, ya sea jugando, manipulando, se convierte en un aprendizaje interiorizado, que ha quedado representado a nivel cognitivo y que además tiene sentido para nosotros, de manera que no lo perdemos y además podemos extrapolarlo a nuevas situaciones.

Por ejemplo, si un niño está jugando en una pequeña piscina con juguetes de madera y de metal y observa que la madera flota y el metal se hunde, otro día, cuando su padre le diga que van a construir un barquito para hacerlo flotar y jugar con él en el agua, entenderá que busquen algún material de madera y no de metal para construirlo.

Proporciona placer y felicidad

Aprender jugando proporciona placer y felicidad. Las redes neuronales del aprendizaje se activan cuando la persona está contenta y relajada y por el contrario el estrés y el miedo bloquean esa red neuronal, impidiendo el aprendizaje.

El juego es una herramienta fundamental que predispone al niño a aprender. Con el juego el niño vive experiencias placenteras a través de la creación de un mundo de fantasía, cogiendo elementos de la vida real y transformándolos de forma que consigue desconectar y aliviar sus frustraciones.

Debemos aprovechar aquello que más les gusta hacer y que más felicidad les aporta para adaptarlo a lo que queremos enseñar.

 

Infografía ¿Por qué aprender jugando?

Infografía ¿Por qué aprender jugando?

 

Taller de juegos para aprender jugando en Asturias

Este taller de juegos está dirigido a madres y padres con ganas de jugar y de pasar un buen rato para un máximo 15 personas divididas en distintos grupos.

Explicaremos el procedimiento de cada juego y qué habilidades estamos trabajando con ellos, y, por supuesto, ¡jugaremos!.

Tendrá lugar los jueves 14 y 21 de Julio de 17:00 a 19:00 horas en nuestras instalaciones en la calle Velázquez, nº 11 de Gijón.

El precio es de 10€ por persona.

 

Habilidades a emplear en el taller para aprender jugando

Las habilidades que vamos a trabajar con los juegos que te vamos a presentar en nuestro taller para aprender jugando son las expuestas a continuación.

Atención

  • ¿Sabías que los juegos de mesa pueden ayudarte a mejorar la atención mientras juegas?
  • Esta habilidad permite a los niños y adultos con problemas de concentración adquirir dichas habilidades, entrenarlas y crear nuevas conexiones mientras se juega.

Visualización

  • Se trata de una técnica motivacional que invita a una persona a “ver” en su mente aquello que pretende conseguir. Quienes defienden la validez de esta técnica, afirman que la visualización creativa ayuda a configurar el pensamiento para que el sujeto oriente sus ideas y sus acciones hacia la meta. Si un atleta planea correr una maratón, por lo tanto, debería apelar a la visualización creativa e imaginar cómo sería el momento de cruzar la línea de llegada. Las sensaciones positivas que genera la visualización pueden contribuir a la motivación.

Pensamiento lógico

  • Juegos para trabajar lógica y pensamiento visual.
  • Son juegos para desarrollar y mejorar los problemas de aprendizaje.
  • Trabajamos el pensamiento de forma estructural para aprender las relaciones entre objetos, figuras, colores.

Memoria

  • La memoria es una función cognitiva extremadamente compleja. No sólo implica una gran cantidad de estructuras cerebrales, sino que también actúa en la mayoría de situaciones cotidianas.
  • La memoria puede ser entrenada mediante estimulación cognitiva y diversos tipos de juegos mentales.

Creatividad

  • La creatividad es algo muy importante, es la forma que tienen las personas de expresarse, puede ser dibujando, escribiendo o recitando. E incluso construyendo algo que no está inventado.
  • ¿Son tus hijos unos pequeños inventores? Juega y descúbrelo.

Coordinación Ojo Mano

  • La coordinación ojo-mano es una de las habilidades visuales más importantes para trabajar con niños a través del juego.
  • La coordinación ojo mano es necesaria para mejorar la capacidad de localización en el espacio, para mejorar la capacidad de dibujar… etc.

Percepción Visual

  • ¿Sabías que los juegos de mesa pueden ayudarte a mejorar la atención mientras juegas? Esta habilidad permite a los niños y adultos con problemas de concentración adquirir dichas habilidades, entrenarlas y crear nuevas conexiones mientras se juega.
  • Mejorar la capacidad visuopercetual incluye mejorar la atención, como te rodeas con el entorno, como entender aquello que ves y observas.

Reflejos

  • Juegos para mejorar reflejos, mejorar la respuesta de acción y de reacción.
  • Los reflejos ayudan a ser más rápido ejecutando acciones, siendo hábil en esta actividad mejoraremos en la velocidad lectora, en los deportes y en otras actividades relacionadas con el colegio.

Lenguaje

  • El lenguaje es el sistema a través del cual comunicamos nuestras ideas y sentimientos, ya sea a través del habla, la escritura u otros signos convencionales, pudiendo utilizar todos los sentidos para comunicar.
  • Con estos juegos fomentamos el lenguaje y del desarrollo del habla, mientras adquirimos fonemas, mejoramos habilidades sociales y vocabulario.

No te quedes con la duda. Ponte en contacto con nosotras y te informaremos de todos los detalles del taller.