Cuando por casualidad descubrimos Visualia nos habíamos resignado a que Samuel se enfrentará a su mundo con una vista deficiente. Cómo ese déficit en la vista de Samuel era de nacimiento, no éramos muy conscientes de su gravedad ni de su importancia. Cuando empezamos en Visualia, las informaciones que nos aportaron no fueron muy buenas noticias; nos hicieron más conscientes de la gravedad del problema, de que el tratamiento sería largo e incluso molesto para Samuel, y también nos informaron que la mejoría era una cuestión de probabilidad.

Pasados dos años, la gravedad del problema se ha corregido, el ir cada semana todos los lunes, más que una pesada obligación resultó ser una experiencia agradable que echaremos de menos por la amabilidad y un trato tan cordial de todos los integrantes de Visualia, que te hacen sentir casi como en familia.

En cuanto a la mejoría de Samuel, ha sobrepasado todas las expectativas en un problema del que oftalmólogos y neurólogos opinaban que no tenían solución. El final de esta historia es qué Samuel puede enfrentarse a su mundo con una herramienta de la importancia de la vista en óptimas condiciones.

No hace falta especificar lo que estos hechos significan para unos padres.

Gracias de corazón a todo el equipo de Visualia.

Los padres de Samuel

Samuel y Victoria

Testimonio de paciente de Terapia Visual en Asturias: Samuel, 13 años

Hola:

Tras dos años viniendo a Visualia he ido observando (poco a poco, que las prisas no son buenas) como a mejorado mi velocidad lectora, mi facilidad para ver la pizarra e incluso, mis notas.

Después de esta experiencia tengo unos recuerdos muy gratos de todas las tardes de los lunes, de todos los ejercicios casi imposibles, de cuando gané por primera vez a un juego que consistía en ir construyendo caminos… En fin, un montón de buenas experiencias.

Cuando vine por primera vez, salí bastante contento por una razón muy simple: Yo pensaba que veía fenomenal pero me enteré que en realidad mi visión era como una Cámara de 20€. Eso quería decir que podía mejorar una barbaridad. Y lo he hecho.

El transcurso de la terapia no ha sido tan negro como me lo plantearon. Yo me esperaba horas y horas de duro trabajo y cansancio, pero los ejercicios son muy amenos y nunca he acabado exhausto. De hecho, había veces que estaba estudiando y al estar aburrido me ponía a hacer terapia.

En conclusión, que estoy encantado de haber venido aquí estos dos años y haber mejorado mi vista. ¡Y mucho ánimo a los que empezáis de cero!

Samuel

Testimonio de paciente de Terapia Visual en Asturias: Samuel, 13 años