Acudí a Visualia con mi hija mayor porque en primero de primaria la tutora me comentó en diversas ocasiones que percibía en ella una gran falta de atención. Como padres también éramos conscientes de ello en casa pues se despistaba en cualquier actividad cotidiana: vestirse, lavarse los dientes, hacer los deberes, practicar deportes… Y eso nos preocupaba.

Tras varios meses de terapias diversas (auditiva, visual, movimientos rítmicos) hemos comprobado su mejoría: ha ganado en concentración y en agudeza visual, lo que nos hace sentirnos tranquilos y satisfechos.

Su hermana menor se quejaba de que veía mal por un ojo y, tras un exhaustivo examen, Nansy le diagnosticó ambliopía (ojo vago).

Hemos trabajado mucho y después de 7 meses ha mejorado tanto que la visión de ese ojo se ha equiparado a la del otro, lo que nos hace sentirnos realmente felices.

Las terapias funcionan a base de mucha constancia y esfuerzo. Merece la pena porque se trata de la salud de tu familia y sabes que es una inversión no solo para su futuro como estudiantes sino para toda la vida.

Visualia para mí tiene varios nombres propios que son los estupendos profesionales que te encuentras allí, incluyendo a Mara, la recepcionista.

¡Gracias a todos!

Con cariño, Amparo

Testimonio de pacientes de Terapia Visual en Asturias: Sol y Sara, 9 y 7 años

Testimonio de pacientes de Terapia Visual en Asturias: Sol y Sara, 9 y 7 años