Terapias Estrabismo

El estrabismo es una condición visual por la cual uno de los ojos está desviado en una dirección diferente a la primaria; es decir, cuando vemos de frente a un paciente, uno de los ojos mira recto, mientras que el otro puede estar mirando hacia adentro Cuando falla este trabajo conjunto entre ambos ojos (estrabismo y/u ojo vago) puede disminuir el rendimiento en muchas de las tareas diarias (lectura, deportes, visión en profundidad-cálculo de distancias, contacto visual, etc).

tipos de estrabismo

Síntomas del estrabismo

Existen muchas variables y la edad no es la única:

El estrabismo puede aparecer en la etapa de bebé o en niños pequeños, pero, a veces, también puede darse en niños más grandes o adultos que, por ejemplo, han sufrido un ictus, un traumatismo o tienen alguna enfermedad que les ha provocado esta condición.

Existen estrabismos constantes, que están todo el tiempo, y están los estrabismos intermitentes, que a veces están y a veces no.

Se puede torcer todo el tiempo el mismo ojo o alternar uno u otro ojo. En ocasiones, puede aparecer diplopia (visión doble).

A veces, el estrabismo aparece sólo cuando la persona está muy cansada, enferma o cuando lee durante mucho rato.

En ocasiones, algunos estrabismos vienen de la mano de la palabra “ojo vago” o ambliopía, la presencia de uno de los dos ojos con mala agudeza visual.

Tratamiento

Es raro el caso en el que el estrabismo es causado por un problema muscular. Normalmente, los dos ojos no han aprendido a trabajar juntos y el cerebro no sabe hacerlo. Es un problema de control muscular, no de potencia muscular.

Esa es la razón por la que muchas veces la cirugía no es efectiva, ya que se cortan los músculos, pero el cerebro sigue sin saber usar los dos ojos juntos, con lo que se siguen torciendo o, en el mejor de los casos, aunque los ojos hayan quedado alineados, sigue usándose sólo uno. Muchas veces, deben realizarse varias operaciones y, aun así, no hay garantía total de éxito.

La terapia visual es otra alternativa a la cirugía, no agresiva, y donde además de la estética, directamente lo que trata es la funcionalidad del sistema visual, intentando que el cerebro aprenda a usar los dos ojos juntos.

En muchas ocasiones los pacientes que realizan terapia ya no necesitan de una cirugía para tener sus ojos rectos. Y en los casos en los que se necesita una cirugía, proporciona una ventaja para que esa cirugía sea exitosa cuando la terapia se realiza previa y postcirugía.

El pronóstico de tratamiento varía mucho de unos casos a otros. Depende de la edad de aparición y del tipo de estrabismo, entre otras cosas, por lo que lo más recomendable es dirigirse a un optometrista funcional o un optometrista comportamental que trate este tipo de casos. El paciente tiene que ser riguroso con las pautas establecidas por el optometrista y seguirlas de forma continuada.

¿Todos los estrabismos se pueden solucionar con terapia?

No todos los estrabismos consiguen los mismos resultados con terapia. Los estrabismos de gran magnitud es probable que además necesiten cirugía de estrabismo, la cual es realizada por un oftalmólogo estrabólogo.

Pero sí todos los estrabismos pueden verse beneficiados de realizar terapia visual, pues la terapia enseña a coordinar los ojos trabajando en el cerebro, lo que mejora el pronóstico en caso de requerir cirugía. Por lo tanto, se debe hacer terapia antes y después de la cirugía.

La mayoría de estrabismos no tienen una causa en el músculo o en los músculos del ojo, sino que se produce porque el cerebro no sabe coordinar bien los ojos, por ello, gran parte de los estrabismos responden muy bien a la terapia ya que ayuda a desarrollar una buena coordinación entre ambos ojos para que trabajen de manera conjunta (visión binocular) y de manera eficiente.

Así es como se ve nuestra paciente N.A.M. de 6 años:

terapia estrabismo