Estrabismo intermitente - Visualia

¿Es posible tener un estrabismo intermitente?

¿Has observado que uno de los ojos de tu hijo se desvía en determinados momentos, pero después vuelve a su posición habitual?

Aunque pueda resultar un tanto desconcertante, no has observado mal. Este comportamiento ocular es posible y se denomina estrabismo intermitente.

Comprender por qué aparece, qué factores pueden influir en él y cómo actuar ante una patología que parece que “va y viene” es fundamental para las familias que desean cuidar la salud visual de sus pequeños. Hoy lo abordamos en este nuevo artículo.

¿Qué es el estrabismo intermitente?

El estrabismo es una alteración de la alineación ocular que provoca que ambos ojos no enfoquen de forma paralela en la misma dirección o al mismo objeto. Cuando esta desviación aparece solo en determinados momentos y desaparece después, hablamos de estrabismo intermitente.

El estrabismo, tanto el constante como el intermitente, puede manifestarse en un ojo que se desvía hacia dentro, hacia fuera o, menos frecuentemente, hacia arriba o hacia abajo. En otros casos, pueden ser los dos ojos los que se desvíen, o incluso hay casos en los que el ojo desviado se alterna.

Por experiencia sabemos que esta patología resulta más evidente cuando la persona está cansada, distraída.

En los casos de estrabismo intermitente, entre un episodio de estrabismo y otro, los ojos pueden parecer perfectamente alineados, lo que dificulta detectar el problema.

¿A qué se debe que sea intermitente?

Es difícil explicar por qué una persona sufre “ataques” de estrabismo, aunque todo apunta a que intentar controlar la desviación suele ser uno de los principales motivos. Habrá momentos en que ese control permite que la desviación deje de manifestarse, mientras que en otros será mucho más evidente, dando lugar a esa sensación de que “va y viene”.

Tampoco podemos obviar que los motivos que están detrás del estrabismo general también pueden influir en estos casos intermitentes. Es el caso de la dificultad para coordinar los movimientos oculares y mantener ambos ojos alineados. También pueden influir los antecedentes familiares y, en determinadas situaciones, otros problemas visuales o neurológicos.

¿Cómo controlar una patología intermitente?

El primer paso es realizar una valoración visual especializada en un centro como Visualia. No conviene esperar a que la desviación sea constante para consultar, especialmente cuando se observa en niños mayores de cuatro meses.

Una exploración a tiempo permite evaluar la alineación ocular, la graduación, la visión de cada ojo y la capacidad para trabajar conjuntamente.

El tratamiento posterior dependerá del tipo de estrabismo, su evolución y sus repercusiones. Puede incluir gafas, seguimiento periódico y, en determinados casos, ejercicios visuales específicos personalizados en una terapia visual. No todos los pacientes necesitan las mismas medidas, por lo que es importante evitar tratamientos por iniciativa propia.

Además, anotar cuándo aparece la desviación y hacer una fotografía o un vídeo si resulta difícil de observar puede ayudar al profesional a valorar su frecuencia y evolución.

La importancia de un seguimiento especializado

El estrabismo intermitente puede pasar desapercibido si es muy ocasional, pero eso no significa que deba ignorarse. Detectarlo y vigilarlo permite actuar a tiempo y reducir el riesgo de futuros problemas como la ambliopía u ojo vago durante el desarrollo visual.

Por ello, si has notado este estrabismo en alguno de tus hijos, es fundamental acudir a un centro especializado en terapia visual que pueda realizar un seguimiento adaptado a su caso y  comprender mejor sus necesidades visuales.

Aunque la desviación aparezca y desaparezca, el cuidado de la visión debe ser constante ya que este problema puede repercutir en numerosos aspectos relacionados con el aprendizaje. En más de una ocasión hemos tratado a niños con problemas de lectura o con problemas de atención en Asturias que tenían su origen en un problema visual.

Así que no lo dejes pasar y, por muy ocasional que sea el estrabismo que detectas a tu hijo, lo mejor es consultarlo para tener un diagnóstico certero.