Photosens - Visualia

Photosens®: una de las herramientas utilizadas en la terapia visual a medida que debes conocer.

Hablar de terapia visual es hablar de un conjunto de herramientas, técnicas, prácticas y ejercicios orientados a mejorar el bienestar visual y auditivo, así como la capacidad para procesar correctamente la información que llega a través de estos sentidos.

Evidentemente, el primer paso de cualquier programa de terapia visual es identificar qué le ocurre al paciente para aplicar el tratamiento más adecuado, siempre personalizado.

Por eso, no existe una “única terapia visual” con unas herramientas o técnicas concretas, sino que existen muchas opciones con las que trabajar en función de qué habilidades visuales necesiten ser tratadas y con qué objetivos.

Pues bien, una de esas herramientas que hemos utilizado en numerosas ocasiones en nuestro centro es Photosens®, una técnica de estimulación multisensorial que puede incorporarse a determinados programas de terapia visual como te vamos a contar hoy.

¿Qué es Photosens®?

Photosens® es una técnica que combina la estimulación visual mediante luz y color con estímulos auditivos, vestibulares y tareas que requieren alta demanda cognitiva.

Su funcionamiento se integra en el software COIVision®, diseñado para evaluar y trabajar distintas habilidades visuales, como fijaciones, movimientos sacádicos, visión periférica, atención, memoria visual, velocidad de percepción o coordinación ojo-mano.

Por tanto, no debe entenderse como un tratamiento basado únicamente en mirar luces. Su interés reside en combinar diferentes demandas dentro de una actividad estructurada, adaptada a los objetivos establecidos por el profesional.

¿Cómo es una terapia en la que se utiliza Photosens®?

El proceso comienza con una valoración optométrica. A partir de los resultados y de las necesidades concretas de cada persona, el profesional determina qué habilidades conviene entrenar y selecciona los estímulos y tareas apropiados.

Durante las sesiones pueden combinarse fototerapia, estímulos auditivos y vestibulares y ejercicios que exigen alta atención, percepción, memoria o coordinación.

La intensidad, duración y características de la estimulación no deberían establecerse nunca de forma genérica. La terapia visual debe responder a la situación concreta del paciente y, además, permitir valorar su evolución para ajustar el programa cuando sea necesario. Así, el objetivo puede centrarse en rendimiento, regulación y bienestar visual funcional.

Ventajas de esta técnica

    • Enfoque multisensorial. Al integrar diferentes tipos de estímulos, Photosens® puede utilizarse como recurso dentro de programas dirigidos a determinadas habilidades visuales y perceptivas.
    • Fácil personalización. El formato interactivo de esta técnica permite plantear actividades con diferentes niveles de dificultad y registrar la evolución de las sesiones para adaptarse a cada paciente y a su evolución.

Es importante, no obstante, diferenciar las posibilidades de una herramienta terapéutica de las indicaciones médicas. Photosens® no debe presentarse como una solución universal para problemas de aprendizaje, atención, rendimiento… o para dificultades de la lectoescritura, sino como una de las muchas herramientas a las que se puede recurrir para mejorar el procesamiento visual y auditivo en una terapia.

Conclusión

En terapia visual, personalizar no significa simplemente escoger ejercicios diferentes, sino decidir qué se necesita trabajar, con qué objetivos y cómo medir la evolución.

Photosens® puede ser un recurso interesante dentro de ese planteamiento cuando está indicado por un profesional y realmente puede ayudar al paciente con sus problemas.

Por eso, es tan conveniente acudir siempre a un centro especializado en terapia visual como Visualia, donde valoramos cada caso de forma individualizada y diseñamos un programa ajustado a las necesidades y objetivos de cada paciente.