Niños se agotan al leer - Visualia

Tu hijo no es vago: ¿quieres saber por qué se agota, literalmente, cuando lee?

A muchos niños se les pone la etiqueta de vagos, despistados o poco constantes porque son incapaces de permanecer mucho tiempo leyendo, ya se trate de una lectura libre en su tiempo de ocio o de la lectura de información para realizar una tarea escolar.

Sin embargo, a pesar de que todo apunte a un problema de desmotivación y falta de responsabilidad, lo cierto es que esos niños están realizando un sobresfuerzo silencioso cada vez que tienen que enfrentarse a leer, mantener la atención en un texto o terminar los deberes, tareas que se convierten para ellos en una auténtica carrera de fondo mental.

¿Quieres saber por qué algunos niños se agotan al leer de una forma tan extrema? En numerosos casos, detrás de estas dificultades existe una alteración en la eficacia visual y del procesamiento de la información que pasa desapercibida en las revisiones oculares convencionales. Continúa leyendo si quieres saber un poco más.

Niños que se agotan al leer: ¿qué les ocurre?

La lectura es una de las actividades cognitivas más complejas que realiza el cerebro infantil, por mucho que a nosotros nos parezca sencilla y la realicemos sin pensar.

Pero para leer con fluidez no basta con ver bien las letras y conocer las reglas básicas del lenguaje: el sistema visual también debe ser capaz de:

    • coordinar ambos ojos con precisión
    • mantener el enfoque de forma sostenida
    • realizar movimientos oculares rápidos y exactos
    • procesar la información visual de manera eficiente

Cuando alguna de estas habilidades falla, el cerebro necesita invertir muchos más recursos para completar esta tarea que para otros es automática. Por eso algunos niños se agotan al leer sin que esto resulte una exageración.

Por lo tanto, es fundamental tener presente que, en muchos casos en los que un niño tarda más tiempo de lo normal en aprender a leer, o necesita releer varias veces un párrafo para comprenderlo o, simplemente, se desconcentra cuando lee, existe un problema visual detrás y no simplemente un problema de actitud o de conducta.

El resultado de ello es niños que evitan coger un libro aunque sepan que puede entretenerles, que odian sentarse a hacer los deberes, que se frustran con rapidez o que presentan irritabilidad al final del día.

También es frecuente observar entre los niños que se agotan al leer una baja tolerancia al esfuerzo académico, especialmente en actividades relacionadas con lectura y escritura. Insistimos en que, aunque desde fuera pueda parecer falta de interés, en realidad, su cerebro está trabajando por encima de lo esperable para sostener funciones visuales que deberían estar automatizadas.

¿Qué hacer en estos casos?

Pues lo primero que se debe hacer es entender que el niño no actúa así porque sea vago o irresponsable o porque no quiera esforzarse.

Es cierto que en algunos casos puede serlo. Y también es cierto que habrá niños a los que realmente les cuesta más, por ejemplo, aprender a leer. Pero en otros muchos casos puede haber alguna disfunción en los movimientos oculares, en la coordinación binocular, en el enfoque o en la percepción visual, haciendo que la lectura se convierta en una tarea agotadora y el rendimiento escolar sea mucho menor del esperado.

Detectar estas dificultades a tiempo puede marcar una gran diferencia en el bienestar emocional y académico del niño. Por eso es tan importante acudir a un centro especializado en terapia visual y problemas aprendizaje como Visualia para realizar una evaluación funcional completa y comprender cómo están trabajando los sistemas visuales implicados en el rendimiento escolar.

En una terapia visual personalizada se revisará su sistema visual y entrenará sus capacidades mediante ejercicios específicos adaptados a sus necesidades. Así conseguirá mejorar su capacidad lectora y sufrirá un menor desgaste cognitivo al afrontar esta tarea.

Recuerda que, en muchas ocasiones, detrás de un niño aparentemente desmotivado, existe simplemente un sistema visual que necesita ayuda para funcionar de forma más eficaz. Contacta con nosotros si tu hijo sufre dificultades en la lectoescritura en Asturias y quieres valorar si el origen está en algún tipo de problema visual.