Después de todo un curso, de pelear con los libros, de horas y horas haciendo deberes, de estudiar muy duro para los exámenes… creo que nuestros/as hijos/as merecen un buen descanso. Y ya está aquí el fin de curso.

Pero, por otro lado, también es el momento de reflexionar: ¿realmente es equivalente el esfuerzo que ha hecho con los resultados obtenidos? ¿O nuestra/o hija/o es de esos que se esfuerzan muchísimo y las notas no son todo lo buenas que esperábamos?

Lo primero que tenemos que tener claro es por dónde  entra la información en el cole. Por los ojos y por los oídos. Por este motivo, la vista y el oído son nuestra principal fuente de información, y por tanto, las mejores y más importantes herramientas para el aprendizaje.

Sin embargo, muchas veces, cuando tenemos un/a niño/a con dificultades en los estudios, en la lectura, a la hora de concentrarse… solemos buscar la causa en problemas de atención u otros motivos y se nos puede escapar una pregunta fundamental: ¿realmente su sistema visual y/o su sistema auditivo es eficaz?

Si no tenemos unas buenas herramientas visuales y auditivas nuestro día a día se puede hacer muy duro. Veámoslo con ejemplos.

A nivel visual 

  • Necesitamos que los dos ojos apunten al mismo objeto (convergencia) y que enfoquen de manera precisa (acomodación) para que tengamos una visión eficiente durante el tiempo que realizamos las tareas en distancias cortas (lectoescritura).
  • Si este sistema dual no funciona bien tendremos problemas de bajo rendimiento escolar, pudiéndose llegar a confundir los síntomas con TDHA.

A nivel auditivo 

  • Para OÍR dependemos del estado físico de nuestros oídos, mientras que para ESCUCHAR y ENTENDER, usamos habilidades ejecutivas como la atención y la comprensión.
  • Lo más importante es que las tres son necesarias para la comunicación.
  • Una audición deficiente impide discriminar con precisión los sonidos del lenguaje, haciendo más difícil su comprensión. El niño puede oír, pero no percibir o entender correctamente lo que se está oyendo…

Habilidades visuales y auditivas relacionadas con el aprendizaje

Las habilidades visuales y auditivas que se relacionan con el aprendizaje van más allá del mero hecho de “ver bien” u “oír bien”, y las alteraciones en estas habilidades pueden provocar problemas a nivel académico.

Dentro de las dificultades más comunes encontramos la dificultad para copiar de un lado a otro, visión borrosa, falta de comprensión al leer, evitar la tarea, visión doble, problemas de coordinación motora fina, inversión de letras y dificultad para recordar lo que se ha visto, leído o escuchado, entre otras.

Si tu hijo/a tiene alguna de estas dificultades, no lo dudes, el fin de curso es el mejor momento para hacerle un estudio optométrico y comprobar si su sistema visual y auditivo están funcionando de manera correcta. ¡Contáctanos!