
Principales problemas que se suelen abordar con terapia visual.
Cuando pensamos en un problema de visión, lo más habitual es asociarlo a la necesidad de usar gafas o lentes de contacto para corregirlo.
Sin embargo, en muchos casos, el ojo ve correctamente, pero es el cerebro y el sistema visual quienes no procesan o coordinan la información de forma eficiente. Es precisamente en estas situaciones donde la terapia visual desempeña un papel fundamental.
Y, aunque en muchos artículos de este blog ya te hemos explicado en qué consiste esta terapia y su eficacia en casos en los que una persona presenta dificultades de aprendizaje, rendimiento o desarrollo, hoy queremos recopilar cuáles son los problemas que se abordan con terapia visual de forma más habitual.
El gran papel de la terapia visual
La terapia visual podría definirse como un programa personalizado de ejercicios y actividades diseñado por un profesional especializado para mejorar determinadas habilidades visuales o corregir determinadas disfunciones visuales.
Su objetivo es optimizar el funcionamiento del sistema visual, favoreciendo una visión más eficiente en las actividades cotidianas, académicas, deportivas y laborales.
En definitiva, la terapia visual es un tratamiento personalizado que permite a una persona aprender, a través de ejercicios, a utilizar más eficazmente su visión.
¿Qué problemas se abordan con terapia visual de forma frecuente?
Entre los problemas para los que la terapia visual suele estar especialmente indicada destacan:
1.- Ambliopía y problemas de binocularidad:
Cuando ambos ojos no trabajan de forma coordinada o hay una diferencia de visión de forma orgánica, la terapia visual puede ayudar a evitar problemas derivados como la visión doble, la fatiga visual o la dificultad para el aprendizaje de la lectoescritura. Muchos pacientes, especialmente niños pequeños con bajo rendimiento académico, han encontrado en esta terapia la solución a un problema que llevaban tiempo padeciendo.
2.- Insuficiencia de convergencia:
Una alteración frecuente tanto en adultos como en niños que dificulta la habilidad de dirigir ambos ojos hacia un punto próximo durante la lectura o el uso de pantallas. Suele producir una sintomatología molesta como dolor de cabeza, visión borrosa o pérdida de concentración que la terapia visual ayuda a minimizar.
3.- Alteraciones de los movimientos oculares:
Afectan a la capacidad de seguimiento de un objeto con la mirada. Estas dificultades pueden repercutir directamente en la velocidad y comprensión lectora, afectando seriamente al rendimiento escolar y laboral de muchas personas que lo sufren sin saberlo.
4.- Déficits de enfoque o acomodación:
Dificultan mantener una imagen nítida al alternar entre diferentes distancias o durante tareas prolongadas de visión cercana. Con una terapia visual adecuada, se puede conseguir que ese paso de distancias visuales se realice de forma natural sin perder nitidez o experimentar cualquier otro síntoma.
5.- Problemas de procesamiento visual:
Uno de los principales problemas que se abordan con terapia visual ya que están relacionados con la forma en que el cerebro interpreta la información que recibe de los ojos. En muchos casos pueden influir en el aprendizaje, la escritura, la orientación espacial o la coordinación ojo-mano, aunque no exista una patología ocular.
7.- Problemas visuales tras un daño cerebral adquirido:
Sufrir un ictus, un tumor cerebral… puede causar importantes consecuencias visuales que la terapia visual puede abordar de forma muy eficiente.
Beneficios generales de la terapia visual
Los beneficios generales de la terapia visual van más allá de la mejora de la visión y el procesamiento de lo que se ve. Un tratamiento bien indicado puede ayudar a:
- reducir los síntomas de fatiga visual
- disminuir los dolores de cabeza asociados al esfuerzo ocular
- facilitar la lectura y el aprendizaje
- mejorar la coordinación binocular
- aumentar el rendimiento en actividades que requieren precisión
- mejorar disfunciones como la insuficiencia por convergencia
Además, al tratarse de un programa individualizado, se adapta a las necesidades concretas de cada paciente y a la evolución que experimenta durante el tratamiento.
Por todo ello
Ante síntomas persistentes como cansancio visual, dificultades de lectura o problemas relacionados con el desarrollo y el aprendizaje, resulta recomendable acudir a un centro especializado en terapia visual.
Sabemos que, en la mayoría de ocasiones, la visión no suele asociarse a un problema de aprendizaje o de rendimiento, buscando explicaciones que se mueven más en el ámbito de la pedagogía, la motivación o la conducta.
Sin embargo, en centros como Visualia evaluamos habilidades funcionales que habitualmente no forman parte de una revisión visual convencional, permitiendo detectar alteraciones que pueden pasar desapercibidas para ofrecer así un tratamiento específico.
Contacta con nosotros si tú o cualquier otro familiar necesita acudir a un centro de terapia visual en Asturias para mejorar su día a día y su rendimiento escolar, laboral o deportivo.
